Publicidad:
Terra
La Coctelera

Guión sobre LAS VANGUARDIAS

El término “Vanguardia” procede del vocabulario militar, que hace referencia a la fuerza de choque que precede al resto del ejército en un ataque.

¿A qué se refiere este término cuando se aplica al arte o a la literatura?

Marco histórico y político:
- Europa desde la I Guerra Mundial hasta antes de la II Guerra Mundial
- Humillación de Alemania
- Éxito del comunismo y del fascismo
- Creación de la URSS

Marco cultural:
Capacidad de propaganda de los movimientos vanguardistas: grupos, revistas, capitales culturales (Paris...)

La popularización de las formas artísticas llega al cine, al periodismo, al cómic, a la radiodifusión, a la música, a la publicidad, etc.

LOS MOVIMIENTOS DE VANGUARDIA: -ISMOS
FUTURISMO
DADAÍSMO
CUBISMO
SURREALISMO
CREACIONISMO/ULTRAÍSMO

MANIFIESTOS:
Primer manifiesto futurista (1909): http://thales.cica.es/rd/Recursos/rd99/ed99-0055-01/ed99-0055-01.html

Manifiesto técnico de la literatura futurista
(Milán, 1912): http://thales.cica.es/rd/Recursos/rd99/ed99-0055-01/ed99-0055-01.html

LOS MOVIMIENTOS DE VANGUARDIA EN EL ARTE (enlaces)
http://rsta.pucmm.edu.do/biblioteca/pinacoteca/vanguardias/vanguardias%20p1.htm

http://usuarios.lycos.es/projo/photoalbum26.html

http://www.terra.es/personal/asg00003/miro.html

ENLACES (manifiestos, poemas, autores, imágenes, vanguardias literarias):

http://ar.geocities.com/vanguardiasliterarias/

http://thales.cica.es/rd/Recursos/rd99/ed99-0055-01/ed99-0055-01.html

TEXTOS:
http://thales.cica.es/rd/Recursos/rd99/ed99-0055-01/ed99-0055-01.html

http://www.xtec.es/~fgavalda/tallerdepoesia/taller11_caligramas.htm (caligramas)

LAS VANGUARDIAS EN ESPAÑA:
Iniciadores:
Guillermo de Torre (ver anteriores enlaces)
Ramón Gómez de la Serna: Las greguerías
http://www.geocities.com/greguerias/greguerias06.html

http://red.elaleph.com/caleidoscopio/2006/01/20-greguerias-el-atomo-de-la-lite.html

Juan Larrea

Influencia en la Generación de 1927

Pío Baroja: enlaces

http://alipso.com/monografias/pio/

http://www.rinconcastellano.com/sigloxx/baroja.html

http://www.epdlp.com/escritor.php?id=1438

http://roble.pntic.mec.es/~msanto1/lengua/-gener98.htm

TEXTOS DE PÍO BAROJA

Aurora roja (fragmento)

" Sería una aurora sangrienta en donde a la luz de los incendios crujirá el viejo edificio social, sustentado en la ignominia y en el privilegio, y no quedaría de él ni ruinas, ni cenizas, y sólo un recuerdo de desprecio por la vida abyecta de nuestros miserables días. Sería el barro negro de las Injurias y de las Cambroneras, que ahogaría a los ricos, la venganza justa contra las clases directoras, que hacían del Estado una policía para salvar sus intereses, obtenidos por el robo y la explotación, que hacían del Estado un medio de calmar a tiros el hambre de los desesperados. "

El árbol de la ciencia (fragmento)

" Uno tiene la angustia, la desesperación de no saber qué hacer con la vida, de no tener un plan, de encontrarse perdido. Andrés se inclinaba a creer que el pesimismo de Schopenhauer era una verdad casi matemática. El mundo le parecía una mezcla de manicomio y de hospital; ser inteligente constituía una desgracia, y sólo la felicidad podía venir de la inconsciencia y de la locura. "

Las inquietudes de Shanti Andía (fragmento)

" Debe ser grande el asombro de esos hombres discretos, previsores y sensatos al ver a muchos que, sin preocuparse gran cosa por las revueltas del camino, van llevados en alas de la suerte por iguales derroteros que ellos, y que tienen, ¡los insensatos!, además de la satisfacción de conseguir un fin, cuando lo consiguen, el placer de mirar a un lado y a otro de su ruta y de ver cómo sale el sol y se pone el sol, y cómo brotan las estrellas en el cielo de las noches serenas. La preocupación por conseguir un fin nos intranquiliza a todos los hombres, aun a los más desaprensivos, aun a los más indolentes, y yo, por mi parte, hubiera deseado vivir todavía más en cada hora, en cada minuto, sin la nostalgia del pasado ni la ansiedad por el porvenir. Este deseo es consecuencia de mi fondo de epicureísmo y de la decantada indolencia que tanto me han reprochado, y que, sin duda, desarrolla y exagera la vida del marino. Realmente el mar nos aniquila y nos consume, agota nuestra fantasía y nuestra voluntad. Su infinita monotonía, sus infinitos caminos, su soledad inmensa nos arrastra a la contemplación. Esas olas verdes, mansas, esas espumas blanquecinas donde se mece nuestra pupila, van como rozando nuestra alma, desgastando nuestra personalidad, hasta hacerla puramente contemplativa, hasta identificarla con la Naturaleza. Queremos comprender al mar, y no le comprendemos; queremos hallarle una razón, y no se la hallamos. Es un monstruo, una esfinge incomprensible; muerto es el laboratorio de la vida, inerte es la representación de la constante inquietud. Muchas veces sospechamos si habrá en él escondido algo como una lección; en momentos se figura uno haber descifrado su misterio; en otros, se nos escapa su enseñanza y se pierde en el reflejo de las olas y en el silbido del viento. "

Mala hierba (fragmento)

" El barrio de las Injurias se despoblaba, iban saliendo sus habitantes hacia Madrid...Era gente astrosa: algunos, traperos; otros, mendigos; otros, muertos de hambre; casi todos de facha repulsiva. Era una basura humana, envuelta en guiñapos, entumecida por el frío y la humedad, la que vomitaba aquel barrio infecto. Era la herpe, la lacra, el color amarillo de la terciana, el párpado retraído, todos los estigmas de la enfermedad y la miseria. "

Las inquietudes de Shanti Andía (fragmento)

" Debe ser grande el asombro de esos hombres discretos, previsores y sensatos al ver a muchos que, sin preocuparse gran cosa por las revueltas del camino, van llevados en alas de la suerte por iguales derroteros que ellos, y que tienen, ¡los insensatos!, además de la satisfacción de conseguir un fin, cuando lo consiguen, el placer de mirar a un lado y a otro de su ruta y de ver cómo sale el sol y se pone el sol, y cómo brotan las estrellas en el cielo de las noches serenas. La preocupación por conseguir un fin nos intranquiliza a todos los hombres, aun a los más desaprensivos, aun a los más indolentes, y yo, por mi parte, hubiera deseado vivir todavía más en cada hora, en cada minuto, sin la nostalgia del pasado ni la ansiedad por el porvenir. Este deseo es consecuencia de mi fondo de epicureísmo y de la decantada indolencia que tanto me han reprochado, y que, sin duda, desarrolla y exagera la vida del marino. Realmente el mar nos aniquila y nos consume, agota nuestra fantasía y nuestra voluntad. Su infinita monotonía, sus infinitos caminos, su soledad inmensa nos arrastra a la contemplación. Esas olas verdes, mansas, esas espumas blanquecinas donde se mece nuestra pupila, van como rozando nuestra alma, desgastando nuestra personalidad, hasta hacerla puramente contemplativa, hasta identificarla con la Naturaleza. Queremos comprender al mar, y no le comprendemos; queremos hallarle una razón, y no se la hallamos. Es un monstruo, una esfinge incomprensible; muerto es el laboratorio de la vida, inerte es la representación de la constante inquietud. Muchas veces sospechamos si habrá en él escondido algo como una lección; en momentos se figura uno haber descifrado su misterio; en otros, se nos escapa su enseñanza y se pierde en el reflejo de las olas y en el silbido del viento. "

Comentario: Ideas de Valle-Inclán sobtre su teatro

Algunas reflexiones de Valle-Inclán
La vida –sus hechos, sus tristezas, sus amores- es siempre la misma fatalmente. Lo que cambia son los personajes, los protagonistas de esa vida. Antes esos papeles los desempeñaban dioses y héroes. Hoy... bueno, ¿para qué vamos a hablar? Antes, el destino cargaba sobre los hombres –altivez y dolor- de Edipo o de Medea. Hoy, ese destino es el mismo, la misma su fatalidad, la misma su grandeza, el mismo dolor... Pero los hombres que lo sostienen han cambiado. Las acciones, las inquietudes, las coronas, son las de ayer y las de siempre. Los hombres son distintos, minúsculos para sostener ese gran peso. De ahí nace el contraste, la desproporción, lo ridículo. En “Los cuernos de don Friolera”el dolor de este es el mismo de “Otelo”, y, sin embargo, no tiene su grandeza. La ceguera es bella y noble en Homero. Pero en “Luces de Bohemia” esa misma ceguera es triste y lamentable porque se trata de un poeta bohemio, de Máximo Estrella.
(Rodolfo CARDONA y Anthony N. ZAHAREAS: Visión del esperpento. Castalia)

CUESTIONES
1. Deduce algunos datos a partir de la lectura del texto y contesta:
a. ¿Cómo considera la vida el autor)
b. ¿Qué cambia a lo largo del tiempo?
c. ¿Quiénes eran los personajes de antes? ¿Quiénes son los de hoy?
d. ¿Cómo se refleja esa transformación en las obras?

2. Relaciona el texto con la técnica literaria del esperpento

La obras "esperpéticas" de Valle-Inclán

Luces de Bohemia

Divinas palabras

Tirano Banderas

Valle-Inclán: enlaces

htpp://www.cervantesvirtual.com/servlet/MuestraRecursosWeb?portal=0&autor=3484

Valle-Inclán: Martes de Carnaval

(Al movimiento de la luz todo se desbarata. CHULETAS DE SARGENTO posa el quinqué en el tercer escalón, inclinándose sobre el busto yacente, que vierte la sangre por un tajo profundo que tiene en el cuello. EL GENERAL, por detrás de la luz, está suspenso.)

EL CAPITÁN.—No parece que el asesino se haya ensañado mucho. Con el primer viaje ha tenido bastante para enfriar a este amigo desventurado. ¡Y la cartera la tiene encima! Esto ha sido algún odio.
EL GENERAL.—Está intacto. No le falta ni el alfiler de la corbata.
EL CAPITÁN.—Pues será que le mataron por una venganza.
EL GENERAL.—Habrá que dar parte.
EL CAPITÁN.—Dar parte trae consigo la explotación del crimen por los periódicos... ¡Y en verano, con censura y cerrada la plazuela de las Cortes!... Mi General, saldríamos todos en solfa.
EL GENERAL.—Es una aberración este régimen. ¡La prensa en todas partes respeta la vida privada, menos en España! ¡La honra de una familia en la pluma de un grajo!
EL CAPITÁN.—Sería lo más atinente desprenderse del fiambre y borrar el rastro.
EL GENERAL.—¿Cómo?
EL CAPITÁN.—Facturándolo.
EL GENERAL.—¡Chuletas, no es ocasión de bromas!
EL CAPITÁN.—Mi General, propongo un expediente muy aceptado en Norteamérica.
EL GENERAL.—¿Y enterrarlo en el jardín?
EL CAPITÁN.—Saldrán todos los vecinos con luces. Para eso mandas imprimir esquelas.
EL GENERAL.—¿Y en el sótano?
EL CAPITÁN.—Mi General, para los gustos del finado nada mejor que tomarle un billete de turismo. Lo inmediato es bajarlo al sótano y lavar la sangre. Vamos a encajonarle.
EL GENERAL.—¿Persistes en la machada de facturarlo?
EL CAPITÁN.—Aquí es un compromiso muy grande para todos, mi General. ¡Para todos!
EL GENERAL.—¡Qué marrajo eres, Chuletas! Vamos a bajar el cadáver al sótano. Ya se verá lo que se hace.
EL CAPITÁN.—El trámite más expedito es facturarlo, a estilo de Norteamérica.
EL GENERAL.—¡Y siempre en deuda con el extranjero!
EL CAPITÁN.—Si usted prefiere lo nacional, lo nacional es dárselo a la tropa en un rancho extraordinario, como hizo mi antiguo compañero el capitán Sánchez.

CUESTIONES
1.¿Sobre qué hablan los personajes? ¿Qué ideas se les ocurren?
2.¿Qué instituciones u organismos son objeto de la crítica mordaz de Valle-Inclán en este fragmento de Martes de carnaval?
3.¿Qué tipo de discurso (coloquial, jergal, culto…) se emplea?
4.Señala los momentos más cómicos y grotescos del pasaje.
5.¿Por qué podemos incluir este fragmento dentro del esperpento?

Texto de Azorín

Las tierras de España
¿Cómo este pueblo rico, próspero, fuerte en otros tiempos, ha llegado en los modernos al aniquilamiento y la ruina? Yo le diré. Su historia es la historia de España entera a través de la decadencia austriaca.
Infantes, en 1575, lo componían mil casas; hoy lo componen ochocientas setenta. «Yo no recuerdo haber visto en treinta años —me dice un viejo— labrar una casa en Infantes». Contaba el pueblo en 1575 con mil trescientos vecinos; mil eran cristianos viejos; los otros trescientos eran moriscos. Era un pueblo nuevo, aristócrata, enérgico, poderoso, espléndido. «Nunca fue menor —dicen las Relaciones topográficas, inéditas, ordenadas por Felipe II—; nunca fue menor; siempre ha ido en aumento y va creciendo.» En sus casas flamantes, de espaciosos salones, de claros y elegantes patios acolumnados, habitaban cuarenta hidalgos. Y este pueblo era como la capital del «antiguo y conocido campo de Montiel», que abarcaba veintidós pueblos, desde Montiel hasta Alcubillas, desde Villamanrique hasta Castellar.
Y en esta centralización aristocrática y administrativa ha encontrado Infantes su ruina. Los hidalgos no se ocupan en los viles menesteres prosaicos. Tienen sus tierras lejos; hoy Infantes carece de población rural; entonces tampoco la tenía. Las clases directoras poseían sus haciendas en términos de la Alhambra. Contaba entonces la Alhambra con una población densa de caseríos y granjas. Todavía en el siglo XVIII, según el censo de 1785, ordenado por Floridablanca, eran veinticuatro las granjas situadas dentro de los aledaños de la Alhambra. […]
¿Cómo era posible que teniendo los señores lejos sus tierras las cultivasen con el amor y la atención con que, en el caso de verse libres de sus prejuicios antieconómicos, las hubiesen cultivado bajo su inmediata dependencia?
Tenían el eterno mayordomo, que aún perdura en las Castillas, y en Albacete, y en Murcia; pasaban por alto las trabacuentas y gatuperios del delegado; necesitaban dinero para su vida fastuosa, y lo pedían a todo evento. Y la ruina llegaba inexorable.
Infantes, como tantos otros pueblos del centro, se arruinó rápidamente en dos siglos.
Ya este sistema de explotar la tierra sin contribuir a fortalecerla, canalizando ríos, regalándole abonos, conduce derechamente al agotamiento, sin remedio. Juntad ahora a esta decadencia de la agricultura la decadencia de la ganadería. Siempre —y este es un mal gravísimo— han andado en España dispares y antagónicas la agricultura y la ganadería. Esta separación ha contribuido a concentrar en pocas manos la riqueza pecuaria; ha impedido su difusión y crecimiento; ha dificultado la cultura, en cada región, de las especies más convenientes; ha privado, en fin, de los aprovechamientos de los ganados al beneficio de los campos. (José MARTÍNEZ RUIZ, AZORÍN: Antonio Azorín

CUESTIONES

1.Localiza en un mapa los lugares de los que se habla en el texto. ¿En qué situación económica se encuentran? ¿Cómo era el pueblo de Infantes en el siglo XVI? ¿Cómo es en el momento en el que Azorín escribe este texto?

2.¿Cuáles han sido las causas del cambio?

3.Señala qué momentos y asuntos históricos se mencionan en el texto y qué información se brinda sobre cada uno de ellos.

4.¿Por qué se compara Infantes con España?

5.¿Cuál es el estilo de Azorín en esta descripción de Infantes?