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La Coctelera

Categoría: COMENTARIOS DE TEXTOS

Comentario: Ideas de Valle-Inclán sobtre su teatro

Algunas reflexiones de Valle-Inclán
La vida –sus hechos, sus tristezas, sus amores- es siempre la misma fatalmente. Lo que cambia son los personajes, los protagonistas de esa vida. Antes esos papeles los desempeñaban dioses y héroes. Hoy... bueno, ¿para qué vamos a hablar? Antes, el destino cargaba sobre los hombres –altivez y dolor- de Edipo o de Medea. Hoy, ese destino es el mismo, la misma su fatalidad, la misma su grandeza, el mismo dolor... Pero los hombres que lo sostienen han cambiado. Las acciones, las inquietudes, las coronas, son las de ayer y las de siempre. Los hombres son distintos, minúsculos para sostener ese gran peso. De ahí nace el contraste, la desproporción, lo ridículo. En “Los cuernos de don Friolera”el dolor de este es el mismo de “Otelo”, y, sin embargo, no tiene su grandeza. La ceguera es bella y noble en Homero. Pero en “Luces de Bohemia” esa misma ceguera es triste y lamentable porque se trata de un poeta bohemio, de Máximo Estrella.
(Rodolfo CARDONA y Anthony N. ZAHAREAS: Visión del esperpento. Castalia)

CUESTIONES
1. Deduce algunos datos a partir de la lectura del texto y contesta:
a. ¿Cómo considera la vida el autor)
b. ¿Qué cambia a lo largo del tiempo?
c. ¿Quiénes eran los personajes de antes? ¿Quiénes son los de hoy?
d. ¿Cómo se refleja esa transformación en las obras?

2. Relaciona el texto con la técnica literaria del esperpento

Texto de Azorín

Las tierras de España
¿Cómo este pueblo rico, próspero, fuerte en otros tiempos, ha llegado en los modernos al aniquilamiento y la ruina? Yo le diré. Su historia es la historia de España entera a través de la decadencia austriaca.
Infantes, en 1575, lo componían mil casas; hoy lo componen ochocientas setenta. «Yo no recuerdo haber visto en treinta años —me dice un viejo— labrar una casa en Infantes». Contaba el pueblo en 1575 con mil trescientos vecinos; mil eran cristianos viejos; los otros trescientos eran moriscos. Era un pueblo nuevo, aristócrata, enérgico, poderoso, espléndido. «Nunca fue menor —dicen las Relaciones topográficas, inéditas, ordenadas por Felipe II—; nunca fue menor; siempre ha ido en aumento y va creciendo.» En sus casas flamantes, de espaciosos salones, de claros y elegantes patios acolumnados, habitaban cuarenta hidalgos. Y este pueblo era como la capital del «antiguo y conocido campo de Montiel», que abarcaba veintidós pueblos, desde Montiel hasta Alcubillas, desde Villamanrique hasta Castellar.
Y en esta centralización aristocrática y administrativa ha encontrado Infantes su ruina. Los hidalgos no se ocupan en los viles menesteres prosaicos. Tienen sus tierras lejos; hoy Infantes carece de población rural; entonces tampoco la tenía. Las clases directoras poseían sus haciendas en términos de la Alhambra. Contaba entonces la Alhambra con una población densa de caseríos y granjas. Todavía en el siglo XVIII, según el censo de 1785, ordenado por Floridablanca, eran veinticuatro las granjas situadas dentro de los aledaños de la Alhambra. […]
¿Cómo era posible que teniendo los señores lejos sus tierras las cultivasen con el amor y la atención con que, en el caso de verse libres de sus prejuicios antieconómicos, las hubiesen cultivado bajo su inmediata dependencia?
Tenían el eterno mayordomo, que aún perdura en las Castillas, y en Albacete, y en Murcia; pasaban por alto las trabacuentas y gatuperios del delegado; necesitaban dinero para su vida fastuosa, y lo pedían a todo evento. Y la ruina llegaba inexorable.
Infantes, como tantos otros pueblos del centro, se arruinó rápidamente en dos siglos.
Ya este sistema de explotar la tierra sin contribuir a fortalecerla, canalizando ríos, regalándole abonos, conduce derechamente al agotamiento, sin remedio. Juntad ahora a esta decadencia de la agricultura la decadencia de la ganadería. Siempre —y este es un mal gravísimo— han andado en España dispares y antagónicas la agricultura y la ganadería. Esta separación ha contribuido a concentrar en pocas manos la riqueza pecuaria; ha impedido su difusión y crecimiento; ha dificultado la cultura, en cada región, de las especies más convenientes; ha privado, en fin, de los aprovechamientos de los ganados al beneficio de los campos. (José MARTÍNEZ RUIZ, AZORÍN: Antonio Azorín

CUESTIONES

1.Localiza en un mapa los lugares de los que se habla en el texto. ¿En qué situación económica se encuentran? ¿Cómo era el pueblo de Infantes en el siglo XVI? ¿Cómo es en el momento en el que Azorín escribe este texto?

2.¿Cuáles han sido las causas del cambio?

3.Señala qué momentos y asuntos históricos se mencionan en el texto y qué información se brinda sobre cada uno de ellos.

4.¿Por qué se compara Infantes con España?

5.¿Cuál es el estilo de Azorín en esta descripción de Infantes?

Respuesta al comentario de dos textos modernistas

1. ¿Qué se cuenta en cada uno de los poemas? ¿Qué le ocurre en ambos a la voz poética al observar la fuente?

En el primer poema, la voz poética piensa en el pasado y quiere meditar al lado de la fuente. En el segundo, se recuerda la belleza y sonoridad que la fuente tuvo en otro tiempo pero que ahora ha perdido, hasta convertirse en una ruina. En ambos, la voz lírica se equipara con la fuente y se identifica con ella en función de sus anhelos —soñar, olvidar—, o de su historia —secarse—.

2. Analiza la métrica de estas composiciones y señala los tipos de estrofas.

El poema de Machado se compone de doce versos endecasílabos con rima consonante ABABCDCDEFEF. Se trata de tres serventesios.
El de Juan Ramón Jiménez está compuesto por ocho versos alejandrinos (catorce sílabas) con rima consonante ABABCDCD. Se trata de dos serventesios.

3.¿Qué elementos de la fuente se nombran?

En el primer texto se mencionan la hiedra, el agua, la piedra, el mármol, una figura de un titán y el musgo. En el segundo, los elementos que se nombran son la piedra, el agua y la hiedra y, metafóricamente, el musgo que recubre el fondo (un verdón se equivoca con tu fosa).

4. Anota los adjetivos que describen los elementos de la fuente en ambos poemas.

Los adjetivos con los que se describe la fuente en los dos poemas son los siguientes:
· En el de Machado: marmórea (la taza), claro, loco, riente (el ruido del agua), torvo (el semblante de la escultura), fría (la piedra).
· En el de Juan Ramón: seca, ruinosa, antigua, abandonada (la fuente), dulce y clara (el ruido del agua).

5. ¿Con qué se identifica o compara la fuente en los dos textos? ¿Qué recursos expresivos se emplean para ello?

En el primer poema, la voz poética se identifica con la fuente: hasta sentir, sobre la piedra fría / que se cubre de musgo mi cabeza. Se trata de una metáfora que relaciona el musgo, símbolo de vejez y abandono en la fuente, con las canas, símbolo de vejez en las personas. Así, la voz poética desea formar parte de la piedra, ser cubierta por el musgo abandonándose, olvidándolo todo.
En el segundo poema, la fuente, identificada metafóricamente con un palacio abandonado, se describe como antigua voz de plata. También se establece en este poema una comparación con la voz poética por medio de la comparación lo mismo que mi vida.

Propuesta de comentario de dos textos modernistas

UN SÍMBOLO MODERNISTA: LA FUENTE
CLXXXII
La fuente
Misterio de la fuente, en ti las horas
sus redes tejen de invisible hiedra;
cautivo en ti, mil tardes soñadoras
el símbolo adoré de agua y piedra;
el rebosar de tu marmórea taza, 5
el claro y loco borbollar riente
en el grave silencio de la plaza,
y el ceño torvo del titán doliente.

Y en ti soñar y meditar querría
libre ya del rencor y la tristeza, 10
hasta sentir, sobre la piedra fría
que se cubre de musgo mi cabeza.
Antonio MACHADO
«Soledades», en Poesías completas, Espasa Calpe

* * * * * * * *

Fuente seca y ruinosa, ¡ya no eres más que piedra!
—¡Oh, antigua voz de plata, oh, dulce y clara fuente!—
Un verdón se equivoca con tu fosa, y la yedra
cuelga de ti, lo mismo que una hermana indolente.
¡Palacio abandonado de un agua, te secaste, 5
lo mismo que mi vida, para callar tu historia;
pero el sol de la tarde sueña en lo que dejaste
como un agua de oro que canta en mi memoria!
Juan Ramón JIMÉNEZ
«La soledad sonora», en Segunda antolojía poética, Espasa Calpe

CUESTIONES:

1. ¿Qué se cuenta en cada uno de los poemas? ¿Qué le ocurre en ambos a la voz poética al observar la fuente?

2. Analiza la métrica de estas composiciones y señala los tipos de estrofas.

3. ¿Qué elementos de la fuente se nombran?

4. Anota los adjetivos que describen los elementos de la fuente en ambos poemas.

5. ¿Con qué se identifica o compara la fuente en los dos textos? ¿Qué recursos expresivos se emplean para ello?